Subrogación de trabajadores 26/01/15

 

Es muy habitual que las comunidades de propietarios tengan contratada a una empresa externa para el mantenimiento de las zonas comunes, limpieza, jardinería, etc. Cuando se decida rescindir el contrato, ya sea por su finalización o por cualquier otra razón, puede suceder que la empresa exija la subrogación de los empleados, es decir, que la comunidad de propietarios se haga cargo de los trabajadores que hayan prestado los servicios.

 

En estos casos, pueden darse cuatro situaciones diferentes:

 

A. La comunidad de propietarios contrata una nueva empresa para realizar el servicio. La nueva empresa debe mantener el trabajador de la anterior.

B. La comunidad contrata a un trabajador autónomo. También éste estará obligado a contratar al empleado de la empresa saliente.

 

C. Si la comunidad decide emplear directamente un trabajador con contrato laboral, no es necesario que contrate al empleado de la anterior empresa.

D. Si los vecinos deciden turnarse entre ellos para realizar las tareas de mantenimiento y limpieza, tampoco podrá obligarse a la comunidad de propietarios a asumir al trabajador de la empresa saliente.

 

Estas distinciones se deben a que la obligación de subrogar trabajadores se establece por convenios colectivos, sobre todo en aquéllos sectores de actividad en los que la mano de obra tiene gran peso: servicios de limpieza, jardinería, construcción, etc. En estos convenios suelen fijarse cláusulas por las que una empresa que sustituya a otra en la prestación de un servicio queda obligada a contratar a los empleados de la empresa saliente, respetando en todo caso sus derechos laborales y condiciones de trabajos, y siempre que se cumplan ciertos requisitos.

 

Estos requisitos varían ligeramente de convenio a convenio. En general, se exige que el trabajador subrogado haya prestado efectivamente el servicio que asume la nueva empresa y que tenga una antigüedad en el puesto de trabajo que oscila entre los tres y dieciocho meses, dependiendo de la actividad de que se trate. La subrogación no es automática, sino que debe ser solicitada por la empresa saliente o por el propio trabajador. Una vez realizada la petición, y si el trabajador cumple los requisitos fijados en el convenio colectivo, la empresa entrante no se puede negar a contratarlo.

 

La jurisprudencia, sin embargo, ha matizado estas cláusulas de subrogación. En palabras del Tribunal Supremo, un convenio colectivo “no puede establecer condiciones de trabajo que hubieran de asumir empresas que no estuvieran incluidas en su ámbito de aplicación”. Dicho de otra forma, en la medida en que la comunidad de propietarios no es una empresa dedicada a la limpieza, por ejemplo, no puede quedar vinculada por el Convenio Colectivo de Limpieza de Edificios, ni le son aplicables las cláusulas del mismo.

           

Carlos Jiménez

Abogado